Reunificación de deudas es un buen método para mejorar las finanzas

Ciertas empresas que tramitan préstamos hipotecarios no son profesionales, advierten.

Una buena solución financiera para ayudar al equilibrio de las finanzas personales es la reprogramación de deudas, acomodando las fechas de pago a las condiciones personales.
La necesidad de recalendarizar el vencimiento de los compromisos financieros surge cuando cada vez es más difícil cubrir los gastos tradicionales como servicios básicos, mensualidades del préstamo hipotecario de la casa, créditos personales, tarjetas de crédito y otras deudas.
“En los casos en que el cliente tenga varias deudas, a través de sus diferentes productos, es cuando surge la posibilidad e unificarlas. El Banco atiende la situación particular de cada caso, evaluando y direccionando a la situación concreta del cliente”, dijo a La Nación Carlos Bernal, superintendente de Productos, Marketing, Calidad y Servicios del Banco Itaú.
Agregó que “eso permite, ya sea unificar o reprogramar las deudas, acomodándolas de acuerdo a los flujos de pago, en cuanto a la adecuación de sus obligaciones, condicentes a sus ingresos, buscando siempre el bienestar familiar y de las personas”.
Explicó luego que en el caso de las familias, los ejemplos más frecuentes son a raíz del aumento del número de aportantes al ingreso familiar, o porque surgieron otras fuentes de ingresos, como alquileres, o por el contrario, se incrementaron los gastos ya sea porque se agrandó la familia, o por el incremento de gastos de salud, o la imposibilidad de cumplir con los plazos de los compromisos contraídos.
“Ante este tipo de cambios, que modifica la capacidad de pago del cliente, el Banco estará atento de modo a facilitar opciones que permitan que el cliente salga siempre satisfecho con los productos y posibilidades que le ofrecemos”, agregó.

CIERTOS PELIGROS
Por otro lado, las organizaciones de defensa de consumidores bancarios advierten sobre los peligros latentes al acudir a una empresa para reunificar deudas.
Señalan que ciertas empresas que tramitan préstamos hipotecarios no son profesionales y cobran honorarios por hacer algo que las personas pueden hacer directamente acudiendo al banco y siendo asesorados por los empleados de la entidad. Estas organizaciones advierten que el análisis del riesgo, por parte de las entidades, es el mismo que para conceder una hipoteca normal.